¿Es buena idea pedir un crédito educativo?4 min read


En México, estudiar una carrera o un posgrado representa un reto mayor. Una de las principales problemáticas o temas alrededor de esta situación, es que muchos estudiantes que terminan la preparatoria, no logran alcanzar este grado de estudios porque la universidad en la que aplicaron no los aceptó (porque son muchos los que se inscriben y pocos los admitidos) o porque el costo es muy elevado y no tienen acceso a un crédito educativo. Sobre todo en escuelas privadas y para una persona que aún no trabaja.

Además, en las instituciones privadas, las carreras llegan a tener un costo hasta 10 veces mayor que las públicas, según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

“Estudiar alguna de las 10 profesiones más populares en una universidad pública tiene un costo promedio de entre 30 y 40 mil pesos, mientras que en una privada los montos se disparan, pues van desde los más de 375 mil pesos para Contabilidad, hasta casi el millón de pesos en Medicina”.  El Financiero.

Suena como una situación complicada e incluso injusta, pero es la realidad. La gran mayoría de las personas que lograron concluir sus estudios es porque tuvieron la oportunidad de que sus papás (o los nuestros) pagaran por ello. De estudiar y trabajar al mismo tiempo, o de formar parte de una universidad pública o autónoma.

¿Cuáles son las opciones?

¿Una especialidad? ¿Una maestría? Si bien es cierto que entre más alto el grado de estudios, mejor pagado será el puesto al que apliques. También debemos planear a detalle nuestro futuro. Por ejemplo, quienes terminaron la universidad y se titularon,  logran un sueldo promedio de 12 mil pesos, mientras que los que solo lograron la preparatoria, ganan un promedio de 6 mil (IMCO) Justo la mitad.

Seguirnos preparando para la vida y tener una profesión, pero sobre todo un posgrado nos da muchas herramientas para abrirnos paso en un mundo tan competitivo como el nuestro. Es por eso, que muchas instituciones han encontrado un área de oportunidad en la educación y han desarrollado la modalidad de ofrecer un crédito educativo.

Ahora que ya sabemos esto y te gustaría estudiar un posgrado ¿cómo harías para financiar tu preparación profesional? Existen muchas opciones, entre ellas están las becas que te dan organismos como el Conacyt (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología), las Chevening  si quieres estudiar en el extranjero o, las que da el Tec de Monterrey, por ejemplo (la diferencia de éstas es que al final es un préstamo que terminarás pagando quieras o no).

El momento de decidir.

Pedir un crédito educativo, no es una decisión que debe tomarse a la ligera. Pues como su propia naturaleza lo refleja, no es dinero que te pertenece y terminarás pagándolo peso por peso, junto con los intereses que conllevan.

Hay un caso de una amiga que pidió un préstamo a cierto banco para estudiar su posgrado. A ella y a sus compañeros les pareció buena la idea de hacerlo así. Sin embargo, no consideraron los intereses que tendrían que pagar con las mensualidades que durarán un buen tiempo.

Su préstamo inicial era de 80 mil pesos y va aumentandoconforme pasa el tiempo. Al final, si continúan pagando a mensualidades con los intereses sin liquidar antes de tiempo, terminarán liquidando 240 mil pesos por el famoso préstamo TRES VECES MÁS DE LA CANTIDAD INICIAL.

Suena irreal, pero así es como funcionan los créditos con los bancos. Afortunadamente existen muchas opciones financieras que consideran cobrar solo lo justo por prestar dinero.

A tomar en cuenta:

  • Considera la opción de pedir un crédito educativo y no solo los que dan el banco. Pues estos generan muchos más intereses y por más tiempo, sin tener en cuenta que es para tu preparación profesional
  • Busca instituciones financieras que tengan convenio con las universidades que te podrían funcionar
  • Elige un crédito con intereses fijos para que no aumenten con el tiempo o con los cambios económicos que puedan existir en la economía del país
  • Compara el crédito de estas instituciones con los créditos que ofrecen otras empresas. Como las que trabajan bajo un modelo P2P lending por ejemplo, que están rompiendo el  mercado de los créditos por brindar intereses más bajos con operaciones y transacciones en línea. Mucho más sencillas (consulta La Tasa)
  • Ten en cuenta el tiempo que vas a estudiar, y compáralo con el tiempo que durará tu crédito educativo. Aunque parezca extraño, evalúa el costo beneficio de tu posgrado, lo que vale tu crédito y lo que ganarías en un puesto real una vez que entres al mundo laboral. O en pocas palabras: evalúa tu Retorno de Inversión profesional.

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