Lo que aprendí de finanzas en el cine: Wall Street (1987)5 min read


Seguramente alguna vez has ido al cine y, después de disfrutar la película, has descubierto que aprendiste algo nuevo que es aplicable a tu vida cotidiana. Esta educación informal llega a tener más impacto en nosotros porque lo relacionamos con historias que nos atrapan. El cine nos ha dado lecciones de todo tipo, y para demostrarlo, el día de hoy revisaremos las lecciones de finanzas personales que nos dejó la película: Wall Street (1987) y como podemos aplicarlas.

Antes, te cuento de qué trata Wall Street.

Presentada en México bajo el título El poder y la avaricia, esta obra de Oliver Stone es protagonizada por Michael Douglas y Charlie Sheen. En la cinta vemos a Bud Fox (Sheen), un ambicioso y joven corredor de bolsa que intenta abrirse camino en el mundo de la compra-venta de acciones en Nueva York. Para conseguirlo, busca seguir los pasos de su ídolo, Gordon Gekko, un verdadero “tiburón financiero”, famoso por su codicia y falta de escrúpulos. Éste, al reconocer el potencial del Fox, lo adopta en su círculo y comienza a enseñarle lo secretos detrás de la bolsa de valores. Sin embargo, Gekko es calculador y manipulador, por lo que no duda en traicionar a su aprendiz con tal de obtener mayores beneficios.

Sí ya llegaste hasta aquí, seguramente piensas que estos temas no tienen nada que ver contigo. Sin embargo, una buena historia de excesos y corrupción siempre es atractiva. Las mañas de Gordon Gekko lo convirtieron en un ícono que ahora forma parte de la cultura popular, especialmente entre los inversionistas que aún le admiran. No obstante, el ciudadano común puede aprender del éxito y de las estrategias de negocio de este polémico personaje, aplicando esos conocimientos a sus hábitos económicos.

Te compartiré 6 cosas que aprendí de finanzas personales en la película Wall Street:

 

  • “Cubre la compra de estas acciones y pon 200 mil en alguna otra”

 

A lo largo de la historia vemos que Gekko ha obtenido ganancias en diversos negocios. A pesar de que su fuerte es la compra de acciones, también descubrimos que está involucrado en los bienes raíces y el mercado del arte. Incluso, al analizar sus estrategias, descubrimos que en sus compras no comete el error de quedarse con un solo producto, en cambio, diversifica sus adquisiciones y las mueve conforme le convenga. Esto nos recuerda a la advertencia de “no poner todos los huevos en una canasta”, ya que entre más piezas tengas en el juego, mejor podrás soportar el riesgo de perder alguna.

 

  • “La mercancía más valiosa es la información”

 

Durante la película, Fox se corrompe al realizar prácticas ilegales de obtención y uso de la información. Sin embargo, estos datos son los que le brindan mayor seguridad al momento de hacer una compra. No es secreto que, al comprender un asunto, podemos manejarlo con mayor facilidad. Por ejemplo, estar al tanto del rendimiento que te ofrece tu AFORE, te permitirá identificar si te conviene más cambiarte a otra que tenga mejores beneficios o quedarte ahí.

 

  • “No te emociones con la bolsa. No puedes pensar con claridad”

 

Hay muchas personas que tienen una personalidad impulsiva y toman decisiones basadas en su instinto. En el caso de Gekko, la gente reconocía ese “olfato” para los buenos negocios, sin embargo, cuando Bud lo motiva a seguir comprando, él le dice que hay que esperar y pensar con la cabeza fría. El incentivo de ganar puede llevarnos a actuar sin pensar. Por ejemplo, mucha gente acude a inversiones fraudulentas que prometen altos rendimientos a un corto plazo. La expectativa de las altas ganancias no les permite reconocer y calcular los riesgos.

 

  • “Comprate un traje nuevo. No puedes entrar aquí vestido así”

Cuando Bud se encuentra con su padre constantemente pelean por el costoso estilo de vida que lleva el joven. Dicho hábito no fue tan evidente hasta que comenzó a ganar en grande y a gastar en lujos y excesos. Hubo momentos donde Bud no se sintió identificado con esa riqueza, sin embargo, era lo que su estatus y círculo social le exigían. Esto ocurre constantemente en diversos niveles, donde el deseo de aparentar o formar parte de un grupo, nos mueve a adquirir cosas innecesarias que luego no podemos pagar.

 

  • “Si tu enemigo te supera, evítalo. Si es colérico, irrítalo. Si están en igualdad, combate”

 

Gekko ve a Sir Lawrence Wildman como un rival a vencer. A pesar de tener una riña personal con ese financiero, es cauteloso al planear sus ataques. Inspirado en las enseñanzas de Sun Tzu (El arte de la guerra), el personaje se mantiene en un combate donde, en ocasiones, necesita retirarse para evitar una pérdida mayor y así replantear su estrategia. Como emprendedor, identificar y dimensionar a tu competencia no sólo te permite aprender de ella, sino tomar mejores decisiones que hagan crecer tu negocio.

 

  • “La codicia, por falta de una palabra mejor, es buena”

 

Sin duda, uno de los momentos más memorables de la película es el discurso de Gekko frente a los inversionistas de la papelera Teldar, ya que Gordon le quita lo pecaminoso a la codicia y la ubica como un motor de búsqueda, crecimiento y desarrollo. Incluso, llega a atribuirle un espíritu de evolución porque desafía a cualquier clase de resignación. Sin duda, el deseo de vivir, conocer o  amar comparte familiaridad con la codicia. Este impulso se puede dirigir hacia el mejoramiento de las finanzas personales. Una búsqueda de la riqueza que nos lleve a tomar acciones para asegurar nuestro bienestar.

Seguramente hay muchas otras lecciones que podemos descubrir en la película Wall Street, aplicables tanto a las finanzas personales como a la vida diaria. Así pues, para animarte a seguir aprendiendo de Gekko, te dejo el vídeo del famoso discurso sobre la codicia:

Pagar deudas

Otros artículos que te podrían interesar: