Estudiar un posgrado

¿Estudiar o no estudiar un posgrado?6 min read


Laura, una joven recién egresada de la universidad, por fin después de tantos años de desvelos, cansancio y mucha dedicación logró obtener el grado de licenciatura. Poco antes de terminar su carrera, comenzó a trabajar, lo cual le dio sus primeros ingresos, sin embargo, existe una idea que ronda su cabeza desde hace algún tiempo: la idea de continuar con una maestría.

¿Qué beneficios tiene estudiar un posgrado?, ¿serán suficientes los ingresos actuales de Laura para financiarse?

 

Además de la inmensa satisfacción, que en mi propia opinión, debe ser el motor principal para estudiar, gracias a la encuesta de Trayectorias Laborales se sabe que el tener más estudios sí garantiza un mayor salario, por lo que esta es una de las muchas razones que impulsa a una persona a continuar estudiando.

 

Por ejemplo:

Hace algún tiempo me senté a platicar con unos amigos que tenía tiempo de no ver, estuvimos intercambiando algunas experiencias sobre la vida laboral, platicamos de lo diferente que era nuestra vida en la universidad y sobre los retos a los que nos enfrentamos ahora como graduados. Lo que más llamó mi atención fue notar que del grupo de 10 personas que éramos en ese momento, sólamente una persona había continuado con una maestría, ¿por qué?

Según datos del Panorama de la educación: Indicadores de la OCDEMéxico es uno de los países integrantes de la Organización con los niveles más bajos en cuanto a personas que estudian un posgrado. En comparación con Canadá, donde más del 50% de la población cuenta con una carrera universitaria, en México sólo cerca del 16% de la población tiene este nivel de estudios, y si hablamos de un posgrado, la cifra cae al 1%.

Ya sabemos que los ingresos aumentan con el nivel de estudios, de hecho, los adultos con una licenciatura ganan dos veces más que aquellos con educación media superior. La diferencia de ingresos es aún mayor para las personas con grado de doctorado o con maestría, que ganan más de tres veces que aquéllos con educación media superior.

¿Por qué la diferencia es tan grande?

Fácil. Porque hay muy pocas personas que cuentan con este nivel de estudios: oferta y demanda, principio básico. La educación en México parece tomarse algo a la ligera, y aquí viene lo interesante:

¿Cuánto cuesta estudiar una maestría en México?

 

Antes que nada debemos saber que existen muchas opciones para estudiar un posgrado y poder concluir la maestría o el doctorado sin endeudarnos de más o dejar el trabajo. Existen becas que ofrecen instituciones como el ICyTDF y CONACYT, así que si nuestro caso se soluciona con una beca, ¡fantástico!, pero si queremos estudiar un MBA en el IPADE, la cosa se puede complicar poquito más. Lo cierto es que necesitamos evaluar detenidamente cada una de nuestras opciones para determinar la que más nos convenga. Aquí algunos puntos a considerar:

Una maestría en línea.

El costo puede ir desde los $2,982.00 mensuales, durante un periodo de dos años, ¿sacaron la calculadora? sí, el costo de esta maestría es de $71,568.00.

Además del costo relativamente accesible, la distancia no será un problema ya que podemos estudiar en línea aprovechando tiempos, evitando el desplazamiento y sobre todo, permaneciendo en un empleo de tiempo completo, esto gracias a la flexibilidad de horarios. En el caso de Laura, esta opción quizás sea lo más conveniente para seguir estudiando, incluso si decide hacerlo de manera presencial.

Ahora, hay que pensar que no todas las personas interesadas en estudiar una maestría son recién egresados. Hay personas un poco más experimentadas (conste que no dije más viejas) quienes tienen el deseo de superarse en el trabajo, y ven la continuidad académica como una opción real para mejorar en el posicionamiento dentro de su empresa.

Sin duda, estudiar una maestría en línea es una gran opción para aquellas personas que tienen todo su día lleno de actividades y se dividen entre su oficina, hijos y el desplazarse en distancias bastante largas.

¿Y cómo la pago?

Ricardo es un hombre de 35 años, dedicado a su trabajo por completo, es un ávido usuario de su tarjeta de crédito, y hasta el momento su buró de crédito es impecable, por lo cual puede llegar a acceder a buenos créditos con tasas de interés bastante convenientes. Ricardo ha evaluado a opción de estudiar una maestría en línea, está evaluando todos los factores ya que tiene varios gastos que cubrir de manera mensual y de los cuales no se puede desprender.

La opción que tiene es, quizás, algo más complicada, ya que puede usar una tarjeta de crédito para financiar sus estudios o bien, solicitar un crédito personal con el cual cubrir la totalidad de la maestría para poder obtener un plazo más largo de tiempo para pagar, recordemos que al fin y al cabo esto más que un gasto es una inversión.

Si pagamos con la tarjeta, los meses sin intereses son una gran alternativa, ¿ya sabemos como funciona esto?, mejor corroboramos. Te invitamos a que también leas nuestro artículo sobre el uso de las tarjetas de crédito, puedes checarlo dando click aquí.

Entonces la opción para personas que tienen su ingreso un poco más comprometido es sin duda un plazo más largo, para tener mensualidades más pequeñas, pero mucho cuidado, recuerda no invertir más del 30% de tu ingreso en deudas, no queremos que nuestra calificación en buró de crédito se vea afectada ¿cierto?

 

¿Y si pido un préstamo para pagar mi maestría de contado?

 

Ok, pensando en pagar de contado podemos encontrar beneficios interesantes: Pagar al contado = no pagar intereses.

 

 

Ojo: el costo de una maestría puede incluir intereses si hacemos pagos diferidos, en algunos casos del 3.2% mensual, es decir que para que sea rentable nuestro crédito ideal debe ser de una tasa menor del 30% anual, a un plazo de 36 meses para pensar en pagar menos que en la colegiatura antes mencionada.

 

 

 

Es viable, siempre y cuando tengamos nuestras finanzas en orden y nuestro reporte de buró de crédito esté limpio, siguiendo las reglas básicas del buen manejo de los créditos: no pagar mínimos salvo en contadas ocasiones, no tener un apalancamiento superior al 50% en los pagos mensuales y un endeudamiento menor al 85% correspondiente a mi ingreso anual.

Hay que ver este gasto fuerte como una inversión, que finalmente lo es, sin llegar a afectar nuestras finanzas de una manera que no podamos solventar, ver a futuro siempre es beneficioso para tener un plan de vida en el que obtengamos satisfacción personal y el dinero extra vendrá solo.

Mejores ingresos, más satisfacción personal, tenemos suficientes razones para aventurarnos con un estudio extra, analiza tus finanzas y   elige sabiamente sobre el mejor momento para proseguir, el éxito depende de ti mismo.

Pagar deudas

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