¿Estoy listo para mi primera tarjeta de crédito?

¿Estoy listo para mi primera tarjeta de crédito?7 min read


Imagínate alguna de estas situaciones:

  • Te encuentras en tus primeras semanas de independencia y te hacen falta una lavadora y un sillón para tu depa,
  • te pusiste a conversar con un viejo amigo de la escuela y te diste cuenta de que se da la gran vida, mientras que tú no tienes esa oportunidad,
  • o tienes planes a mediano plazo de comprar un automóvil, pero no tienes suficiente historial en Buró de Crédito como para solicitar un financiamiento.

¿Qué haces? Seguro lo primero que te viene a la mente es solicitar una tarjeta de crédito, ¿pero en verdad estás listo para ella? ¿o sólo estás teniendo un arranque para intentar “darte una mejor vida”?

Respóndete algunas preguntas antes de adquirirla, y si pasas este filtro sabrás cómo actuar antes de tomar una decisión.

¿Sabes cómo funciona una tarjeta de crédito?

No, no se trata de una extensión de tu sueldo para comprar lo que desees. Es una herramienta que te sirve para hacer compras que posteriormente tendrás que pagar con tu propio dinero.

Una TDC sirve para realizar transacciones en una amplia variedad de establecimientos sin necesidad de utilizar efectivo, de hecho, si el efectivo es tu preocupación, puedes disponer de él en cajeros automáticos. Con tu tarjeta también puedes domiciliar pagos de servicios, sobre todo si eres de esos olvidadizos que suelen pagar todo tarde.

El beneficio que puedes obtener con esta herramienta es el poder diferir tu compra a varios pagos, aunque por obviedad, esto implica en ocasiones tener que pagar un interés que American Express define como “la cantidad que pagas a cambio de la posibilidad de financiamiento”.

Considera que no obtendrás una línea de crédito de 50 mil pesos si tus ingresos mensuales son de 5 mil. Cada institución bancaria realiza diversos estudios para definir el límite de crédito de tu tarjeta antes de que sea aprobada, tomando en cuenta factores como tu nivel de ingresos y tu historial crediticio.

El secreto del éxito es este:

Si tu TDC se convierte en un modo de pago que utilizas con frecuencia , cuida que los pagos se hagan en tiempo y forma, pues de no hacerlo, te podría salir muy caro, literalmente hablando, pues te serán cobrados los gastos moratorios y tu deuda se podría incrementar hasta el triple. Esto sin mencionar que se verá reflejado en el Buró de Crédito, pues se reportará ese atraso en tu pago dejándote con una mancha dentro de tu historial crediticio.

De manera general ya repasamos la manera en que funciona una tarjeta de crédito y seguramente ya te sientes listo para utilizarla, pero, ¡detente! Aún no hemos pasado a la siguiente pregunta:

¿Cómo voy a pagar mi primera tarjeta de crédito?

¿Creíste que todo era tan sencillo como saber el funcionamiento de esta? Pues no. Como ya lo mencioné, todo lo que gastas con la tarjeta deberás pagarlo posteriormente. Estas son tus dos opciones:

1. Ser Totalero: significa que pagarás el total de lo que consumiste durante el mes anterior. Esto te ayudará a no generar intereses y terminarás pagando sólo lo que adquiriste. La CONDUSEF ha informado que más del 40% de los usuarios de tarjeta de crédito, son totaleros.

2. Ser NO Totalero: Este es el perfil de aquellos que siempre se quedan con un saldo a pagar, es decir, pagan sólo una parte de lo que deben. Esto trae como consecuencia que la deuda se encarezca, pues son cobrados los intereses correspondientes por no liquidar el 100% de tus compras.

En este punto cabe destacar que si pagas el mínimo requerido, sólo lograrás que tu deuda sea prácticamente interminable. Para ello te muestro el orden en el que, según la CONDUSEF, se destina el dinero que pagas a tu tarjeta de crédito:

  1. impuestos.
  2. intereses.
  3. comisiones.
  4. abono a capital.

Esta es la causa por la que sientes que tu deuda no baja y, si además sigues haciendo uso de la tarjeta, mejor ni te cuento, tus finanzas personales se irán a pique. Por ello es recomendable que aportes más de la mitad del mínimo, para que la reducción de tu deuda sea una meta posible.

Un punto importante es que analices tus ingresos antes de echarte la responsabilidad de tu primera tarjeta de crédito: ¿eres estudiante y no percibes ningún sueldo? ¿entonces para que la solicitas? Lo mejor es comenzar un trámite hasta que tengas un ingreso estable.

Si tus ganancias son por comisiones, tienes que estar consciente de no aceptar un crédito que en temporada de pocas ganancias no puedas solventar.

Consejos de los expertos:

  1. No uses más del 50% del límite de crédito que te otorga la institución financiera, es decir, si tu límite de crédito es de 10 mil pesos, no gastes más de 5 mil
  2. Procura que la cantidad mensual que destinarás al pago de tus deudas no exceda el 30% de tu ingreso

Continuamos con otra pregunta clave:

¿Para qué la vas a utilizar?

Este punto es importante porque si quieres tu tarjeta sólo para emergencias, no te será conveniente que la anualidad de la misma signifique un golpe a tus finanzas personales, así que de preferencia busca una tarjeta sin anualidad.

La CONDUSEF recomienda que aunque no la uses, verifiques mes con mes tus estados de cuenta para evitar que haya cambios en las políticas del emisor y que tú ni te enteres.

Si piensas utilizarla para la vida diaria, enfócate entonces en revisar las comisiones y los gastos de operación, así como las promociones o beneficios que puedes tener al usarla.

Conocer tus gastos frecuentes también te ayudará a tomar una mejor decisión, por ejemplo, si por el trabajo sueles salir de viaje, podría convenirte una tarjeta que con tus compras acumule millas y eventualmente te permita obtener descuentos en aerolíneas u hoteles. Si  realizas transacciones relacionadas con la salud, checa si te beneficia una tarjeta que te dé puntos por comprar artículos o servicios relacionados con este rubro.

Lo más importante:

¿Cómo saber qué tarjeta de crédito me conviene?

En este punto ya sabes lo básico sobre cómo manejar una tarjeta de crédito, ahora platiquemos de lo complicado: el momento de elegir uno de los más de 100 productos en el mercado (dato de El Economista).

El primer indicador de comparación es el CAT (Costo Anual Total) que podemos definir como el indicador del costo de tu tarjeta de crédito, mismo que incorpora la totalidad de los gastos y costos inherentes a esta. Este número se expresa en porcentaje anual.

Puntos para tomar en cuenta:

  • Verifica si tu tarjeta te pide realizar una compra mínima mensual, así te evitarás cobros innecesarios.
  • La CONDUSEF recomienda cerciorarse de otro tipo de cargos que pueden llegar a realizarte, como cobro por consultar tu saldo, por transferencias o disposición de efectivo, etc.
  • Investiga en motores de búsqueda y foros el tipo de quejas que tiene el emisor de la tarjeta.

Estos son algunos de los puntos más importantes a comparar al momento hacer la primera solicitud de tarjeta de crédito.

BONUS: ¿Cuál tarjeta de crédito me conviene?

Te comparto esta herramienta que la CONDUSEF generó para ayudar a comparar y contestar esta pregunta.

buscar-tarjeta-.png

Y precisamente, de la mano de la CONDUSEF resolvamos la última pregunta:

Una vez adquirida ¿qué términos importantes debo conocer para leer mi estado de cuenta?

  • Periodo: fecha de inicio y fin en el cual se registra el uso de una tarjeta.
  • Fecha de corte: Fecha en que culmina e inicia un nuevo periodo de registro.
  • Fecha límite de pago: fecha antes de la cual debes realizar al menos el pago mínimo de la deuda para no caer en morosidad y por ende afectar tu buró de crédito.
  • Pago mínimo: mínimo requerido para que tu cuenta se considere al corriente.
  • Pago para no generar intereses: significa pagar el total de tu deuda a cambio de que no te apliquen la tasa de interés correspondiente.

Ahora sí, ya tienes todas las herramientas para tomar una decisión inteligente y bien informada para adquirir tu primera tarjeta de crédito.

Y tú, ¿Te sientes listo?

 

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